|
La
Archibasílica de San Juan de Letrán
o San Giovanni in Laterano es la
Catedral de Roma, donde se encuentra
la sede episcopal del Obispo de Roma
(el Papa). Está dedicada a Cristo
Salvador, sin embargo es conocida
con el nombre de san Juan de Letrán
porque tanto Juan Evangelista como
Juan Bautista indicaron al Salvador.
el nombre oficial es Archibasilica
Sanctissimi Salvatoris, es la más
antigua y la de rango más alto entre
las cuatro basílicas mayores o
papales de Roma, y tiene el título
honorífico de "Omnium urbis et orbis
ecclesiarum mater et caput" (madre y
cabeza de toda las iglesias de la
ciudad de Roma y de toda la tierra),
por ser la sede episcopal del
primado de todos los obispos, el
Papa, fue consagrada por por el Papa
San Silvestre I. La archibasílica
nace en el siglo III en tierras de
los Lateranos, noble familia romana
caída en desgracia bajo Nerón, cuya
propiedad pasó por tanto al dominio
imperial. El palacio cae en manos de
Constantino I cuando se casó con su
segunda mujer, Fausta, hermana de
Majencio, y era conocido con el
nombre de Domus Faustae. Por esta
vía, Constantino disponía de él
cuando ganó la batalla de Ponte
Milvio, en el 312.
La tradición cristiana indica que
los terrenos y la residencia de los
Lateranos fueron donados al obispo
de Roma (la fecha de la donación no
es segura pero debería ser durante
el pontificado del Papa Melquíades),
en señal de gratitud del emperador a
Cristo que le había hecho vencer en
la batalla, apareciéndosele durante
el sueño.
El baptisterio de esta basílica es
un edificio independiente de planta
octogonal, y tiene la forma típica
de los baptisterios de los primeros
siglos, cuando el bautismo se hacía
por inmersión. Por tanto, cuenta con
una piscina en la cual el neófito se
sumergía para salir por el lado
opuesto.
Anexo a la archibasílica hay un
claustro con jardines y arquerías, y
un palacio (el Palacio de Letrán),
propiedad del Papa. Antiguamente,
todo este complejo lateranense fue
la sede del Papa y del gobierno
eclesiástico, hasta el tiempo en que
la corte pontificia se mudó a Aviñón
(Francia). Al regresar los Papas a
Roma, se establecieron en la colina
vaticana, donde actualmente está la
Santa Sede.
También cerca de esta basílica está
el edificio que alberga la Escalera
Santa, una escalera cuyos escalones,
traídos de Tierra Santa, son según
la tradición los mismos que subió
Cristo en el palacio de Pilato. No
se permite subirlos de pie. Los
devotos los suben de rodillas.
La actual basílica es de estilo
neoclásico, pues casi no se
conservan partes de la primitiva
basílica, salvo algunos mosaicos del
ábside. En lo alto de la fachada se
encuentran estatuas de Cristo, los
dos Juanes (el Evangelista y el
Bautista) y los Apóstoles. La
fachada ha sido deliberadamente
hecha siguiendo el estilo de la de
San Pedro. En las columnas a ambos
lados de la nave central hay
estatuas de los 12 Apóstoles. Bajo
el altar mayor está enterrado el
Papa Martín V, bajo cuyo pontificado
se abrió por primera vez la Puerta
Santa en esta basílica. El ara de
este altar es una losa que, según la
tradición, es la misma que usaban
San Pedro y los primeros Papas al
celebrar la Misa. Sobre el altar hay
un baldaquino con un relicario en el
que se conservan las cabezas de San
Pedro y San Pablo. En el fondo del
ábside está la cátedra, el trono
episcopal del obispo de Roma (el
Papa), hecho de mármol y mosaicos.
Actualmente, el Papa celebra ciertas
ceremonias litúrgicas en este lugar
(por ejemplo, la Misa de la Cena del
Jueves Santo, y la Misa de la fiesta
del Corpus Christi; esta última
tiene lugar en el atrio, a partir
del cual parte la procesión
eucarística).
|